• Home
  • Perú
  • De Pucallpa a Iquitos: La aventura (Parte III)

De Pucallpa a Iquitos: La aventura (Parte III)

Esta es la última parte de la trilogía donde cuento mi experiencia arriba de un barco durante cinco noches. Parte I y Parte II

Día 5: El amanecer

Habíamos vuelto a Buenos Aires por unos trámites y con Fabi nos separábamos para ir a diferentes lugares. Pero yo me daba cuenta que sin él no podía ni encontrar la parada de colectivo, que necesitaba su ubicación. No tenía la SUBE y me hacían bajar del colectivo. Buenos Aires se veía más europea que nunca y con un río enorme que la bordeaba.

Para cuando nos encontramos con Fabi, yo tenía diez cajas de alfajores rellenos con dulce de leche. Él me decía que todo eso no lo podíamos llevar durante el viaje. “¿Dónde pensas ponerlo Eve?”, me preguntaba. Pero a mí no me importaba, estaba re feliz de volver a comer alfajores.

Cuando sonó la alarma me lamenté de no saber si los llevaba todos en la mochila o me comía las diez cajas ese día. El sueño derivó de mi charla con Luna sobre Argentina y de una lista que le hice, de comidas típicas del país que debería probar.

Habíamos arreglado con las chicas que íbamos a subir a ver el amanecer, ya que como estábamos en camarote no nos despertamos con él y nos lo hemos perdido todos los días. Normalmente nos despertamos en el medio de la noche y después seguimos durmiendo. Para cuando nos levantamos el sol ya está hace un rato brillando.

“Los pasamos a buscar a las seis”, nos había dicho Lucy. Y me parece una genialidad esta situación en el barco, de acordar una pequeña actividad como algo super especial. El decir cosas como “nos encontramos arriba para cenar” o “quieren subir para leer un rato”, etc. Todas nuestras actividades ocurrieron arriba, donde solo algunos curiosos iban, y donde algunos nenes jugaban y se acercaban a nosotros, cuando iban soltando la timidez.

Entonces por primera vez en el viaje pusimos la alarma. 5:45 para estar listos. Subimos con la cámara y los bostezos para encontrarnos con las nubes. Nos quedamos media hora buscando al sol que nunca salió, o lo hizo pero a escondidas.

¿Será una señal de que tengo que seguir levantándome cuando el cuerpo me lo pide ?

Día 6: La llegada

Volvimos a poner la alarma, pues la perseverancia nunca se pierde. Y aunque estaba mayormente cubierto el cielo, pudimos ver un lindo amanecer. Un río de oro se formaba sobre el Amazonas.

Los locales se habían puestos sus mejores pilchas para el descenso. Varias mujeres se maquillaban y pintaban sus labios de rojo pasión, mientras otras oficiaban de peluqueras.

Estábamos todos con melancolía. Queríamos seguir viajando por un día más. Al final el tiempo no había sido suficiente y nos habíamos acostumbrado a la vida a bordo del Henry.

Cientos de pescadores nos dieron la bienvenida

¿Si lo recomiendo?

El viajar en este barco y tener esta aventura fue una de las mejores cosas que me pasaron en este viaje.

Antes de embarcar me preguntaba si no me iba a aburrir, que iba a hacer tantos días arriba de un barco, porque el primer día todo es sorprendente, pero ¿qué voy a hacer los demás? ¿qué pasa si en vez del martes llegamos el miércoles? ¿si no me alcanzan los libros y el entretenimiento que llevo? ¿qué pasa si se mueve mucho y no puedo dormir?

Y al final el tiempo no me alcanzó. No logré ni terminar el libro que estaba leyendo. Tampoco para practicar alemán o escuchar los podcast que me había descargado.

Obvio que las experiencias siempre son únicas y dependen de la personalidad de cada una. Pero, como en todo viaje, una siempre está sola si quiere.

Yo tuve la inmensa suerte de viajar y conocer a Luna, Lucy, Naja, Franzy, Baptiste y Cami, hacer un buen grupo y charlar durante los seis días que estuvimos a bordo. Además de charlar con los peruanos que en algún momento se animaban a conversar con nosotros.

En general, muchos de los locales que viajan son de comunidades, que comunicarse con ellos suele ser difícil y hay que entenderlos. Por eso es mejor esperar a que los locales se acerquen a una y no invadirlos. Además, muchos no hablan español, sino sus propios dialectos.


Datos

¿Por qué el Henry?
Parezco una promotora de la compañía, yo pagué mi pasaje al igual que todo el resto. Pero, aunque hay otras opciones (todas de barcos de carga),Henry es la más segura porque su tripulación paradójicamente va armada. Y esto es una contradicción personal muy grande, porque yo estoy muy en contra de las armas. Pero creo que en los viajes a veces hay que ceder incluso en este tipo de cuestiones.
Cuando atrancan en los puertos o durante la navegación puede ser que quieran asaltarlos, llevan muchas cosas de valor además de dinero, entonces viajar con una tripulación armada al menos es más seguro. No hay barcos que sean solo para pasajeros. Así que si van a hacer esta ruta las únicas opciones son los barcos de carga.
 
 
¿Cuándo sale?
Esto con certeza se sabe el día que zarpan, y no hay ninguna certeza los días anteriores, ni para el gerente de la compañía. La razón es que el barco sale cuando está todo cargado y esto depende de múltiples factores (la cantidad de cargueros, los camiones que llegan de Lima y otras ciudades, que no llegue algo más a último momento, etc).
 

¿Cuánto sale? (precios agosto 2019) Las opciones son dos:
Hamaca: el valor es de 120 soles + la hamaca que te la venden y cuelgan los propios vendedores que cuesta 30 soles. (No sé si regatear el precio del pasaje se puede)
Camarote: 360 soles, entran dos personas, con baño privado.
Esto incluye: tres comidas diarias (desayuno, almuerzo y cena). Excepto (al menos en nuestra experiencia) la primer cena. La gente lo sabía, porque todos tenían su tupper con comida para esa noche y nadie estaba sorprendido, solo los extranjeros, así que puede ser que sea habitual.
 
¿Cuántos días de viaje son?
Acá depende de la estación del año. En época seca (de abril a noviembre) al estar el río bajo el tiempo es mayor. Se puede tardar cuatro o cinco noches (cinco o seis días). En época de lluvias (diciembre a marzo) va mucho más rápido y no se atasca en la arena –como nos pasó a nosotros– y puede tardar tres noches cuatro días.
 
¿Qué llevar?
~Agua como para varios días, calcular al menos unos ocho litros por persona. Siempre se puede comprar más, pero a un precio mucho más caro que en Pucallpa. En el barco hay un bar, así que ahí también se pueden adquirir bebidas (cerveza incluida) y snacks.
~Tupper y cubiertos: la comida te la sirven en tus propios recipientes y sin cubiertos. La ración es acorde al tamaño del tupper – a tener en cuenta. No pierdan el ticket del pasaje porque eso hay que presentarlo cada vez que se va a buscar la comida.
~Candado en caso de camarote.
~Repelente, mucho. En los extremos del día suele ser muy molesto. Y en esta zona hay dengue, malaria y sica. Además tienen que vacunarse contra la fiebre amarilla.
~Galletitas y frutas: Sobre todo si en las mañanas son de desayunar dulce, porque el desayuno en el barco suele ser sopa y pan. De todas formas, cuando el barco para en las comunidades siempre venden frutas a un precio increíblemente bajo. Como dos sandias enteras por cinco soles (1,5 u$s). También venden comida, como pescado fresco. Y en el bar del barco también se pueden comprar snacks.
~Y si no pueden arrancar el día sin un café, se pueden conseguir sobrecitos por un sol en el mercado. Jugos en caja también es una buena opción.
~Entretenimiento: libros, música, podcasts, capítulos descargados de sus series preferidas, cartas y el mate si son argentinos o uruguayos (en la cocina van a darles agua caliente sin problema).
~Protector solar
~Papel higiénico, para cinco o seis días.
~Si son vegetarianos algo para acompañar el arroz y las papas (que suele ser la comida, con su pollo). Las inglesas llevaron palta, aceitunas y mayonesa. Algún tomate o un poco de lechuga también puede ser una opción.
~Abrigo, a la noche suele hacer frío, sobre todo si están en hamacas. Baja mucho la temperatura, así que elegir un lugar resguardado es importante.
~Un mosquitero, sobre todo si son alérgicos como yo. Se pueden conseguir por 13 soles en el centro de Pucallpa. Y aunque es extraño, suele ser más barato el centro y su mercado (creo que es el 3), que cerca del río y el mercado 1.
 
#Durante el viaje cuidar, sobre todo por la noche, las cosas de valor si viajan en hamacas. El barco atranca varias veces en diferentes puertos y puede ser que suba alguien que es amigo de lo ajeno.

 #Valor de Tingo María a Pucallpa: 30 soles. También hay horarios más baratos, nosotros fuimos en el de la mañana, que salía en quince minutos. Había una opción del mediodía que salía 25, pero faltaban al menos tres horas. Y la opción nocturna se puede llegar a conseguir por 15. Siempre depende de la habilidad de negociar.

#Si quieren volar: hay vuelos de Latam o de Peruvian por quizás el mismo valor que el barco (nosotros encontramos uno por u$s 50). Para conseguir buenos precios hay que comprarlos por lo menos una o dos semanas antes.
El bar de Henry
Venta de las comunidades
Fin.

Deja un comentario

CommentLuv badge